11.6.05

¿Síndrome de Stendhal?

13:12. Unas palabras pseudonarcóticas a esta hora del día. Tras una velada, la de ayer, llena de magia y belleza, dedico unas líneas a mis amigos Sónia Ciruelo y Álex Vargas.
Ayer era su día. Inauguración de una exposición de sus pinturas–collage (con dos artistas –o no- más) en la ‘Fábrica de Licors’ sita en la calle Morey de Palma.
Esta galería, celebrando su tercer aniversario, los reunió; y junto a tres grupos de música, pinchadiscos-dj’s, proyecciones de ‘visuales’ y copas el acto se convirtió en una formidable fiesta de ambiente distendido entre verbena estival y reunión bohemia o así.

Realmente maravilloso disfrutar de una noche así. Y más cuando los protagonistas son colegas. Y aún más si sus trabajos resultan admirados y elogiados. Con razón, aunque mi parecer evidentemente no es objetivo.

No sé si este texto realmente es un homenaje o más bien una exposición egoísta de amistades y vivencias personales extraordinarias a modo de medallitas.
Seguramente un poco de cada.

A eso, añadir la alegría de la reciente preñez de mi querida amiga, concepción, como sus obras, fruto de la evolución paralela a las de Álex.

Como diría nuestro buen Ubaldo: ‘Buscando a Dilan’

Dejo las divagaciones y resumo:

La noticia propició que el clima todavía fuese más extraño, como narcótico. Amor narcótico, analgésico. Amor al arte, fraternal y de todo tipo.
Y todo eso en una noche.
Hoy sigo con una especie de Síndrome de Stendhal (ahora que está tan de moda) y me atrevo a expresarlo con palabras antes adjetivadas pseudosnarcóticas:

¡¡Enhorabuena!!