22.12.11

Vivir sin Dinero.avi


o Ha Usado Dinero en 15 Años Señora de 69 Años de Edad
Heidemarie Schwermer, una mujer alemana de 69 años de edad, dejó de usar dinero y dice que ha sido más feliz desde entonces.
La increíble historia de Heidemarie comenzó hace 22 años, cuando ella siendo una maestra de mediana edad de una secundaria emergiendo de un matrimonio difícil, se llevó a sus dos niños a la ciudad de Dortmund en el área de Alemania de Ruhr. Una de las primeras cosas de las que se dio cuenta fue el gran número de gente sin hogar, y esto la impactó tanto que decidió realmente hacer algo al respecto. Siempre había creído que la gente sin hogar no necesitaban el dinero real para ser aceptados en una sociedad, sino solo una oportunidad para sobreponerse volviéndose útiles, así abrió ella un 'Tauschring' (tienda de intercambios) llamada "Gib und Nimm" (Da y Toma).
Su pequeña aventura fue crear un lugar en donde cualquiera podía intercambiar cosas y habilidades por otras cosas y habilidades que ellos necesitaban, sin tener que recurrir a moneda alguna o nota bancaria. Las prendas viejas podían intercambiarse por artefactos de cocina, y servicio del auto a cambio de servicios de plomería, y así sucesivamente. La idea no atrajo realmente a mucha gente sin hogar porque, como algunos les dijeron en su cara, no sentían que una mujer educada de clase media pudiera relacionarse con su situación. En lugar de eso, su pequeña tienda atrajo a muchos desempleados de la ciudad y retirados ansiosos por intercambiar sus habilidades y cosas viejas por algo que necesitaban. La 'Tauschring' trueques de Heidemarie Schwermer eventualmente se convirtió en un fenómeno en Dortmund que aún hizo cuestionar a su creadora con algunas preguntas acerca de la vida que ella estaba teniendo.
Ella comenzó a darse cuenta que estaba viviendo con muchas cosas que realmente no necesitaba e inicialmente decidió no comprar nada más sin dar algo de lo suyo. Entonces se dio cuenta cuán infeliz era con su trabajo e hizo la conexión entre ese sentimiento y los síntomas físicos (dolor de espalda y constantes enfermedades) que estaba sintiendo, así que decidió hacer otros trabajos. Comenzó lavando platos por 10 Marcos Alemanes la hora, y a pesar de que muchos le decían cosas como "Fuiste a la universidad, ¿y estudiaste para esto?" ella se sentía bien consigo misma, y no sintió que ella debería ser valorada más por sus estudios que por estar trabajando en una cocina. Por 1995, el 'Tauschring' había cambiado su vida tanto que, ya estaba gastando virtualmente nada, porque todo lo que necesitaba parecía encontrarse en su camino.
Así en 1996, ella tomó la decisión más grande de su vida: vivir sin dinero. Sus hijos se habían mudado, así que ella vendió su departamento en Dortmund y decidió vivir de forma nómada, intercambiando cosas y servicios por todo lo que ella necesitaba. Se suponía que iba a ser un experimento de 12 meses, pero se encontró ella misma amándolo tanto, que simplemente no lo pudo dejar. 15 años después, aún vive de acuerdo a los principios del Gib und Nimm (Da y Toma), haciendo varias tareas a cambio de hospedaje en las casas de varios miembros del Tauschring, y amando cada minuto de esto. Schwermer ha escrito dos libros sobre su experiencia de vivir sin dinero y le pidió a su editor que diera el dinero para la caridad para que pudiera hacer feliz a mucha gente en vez de que lo hiciera únicamente a una. Ella tan solo es feliz estando saludable y se siente mejor que nunca antes.
Todas sus pertenencias caben en una maleta y una mochila, tiene ahorros para en caso de emergencia de € 200 Euros y si le llega otro dinero, simplemente se deshace de él. Heidemarie no tiene siquiera un seguro de gastos médicos porque no quiere ser acusada de robarle al gobierno, y dice que ella confía en el poder de la propia sanación cuando sea que ella pudiera enfermarse levemente.

El Cant de la Sibil·la

El canto de la Sibila 1/2


El Canto de la Sibila (el Cant de la Sibil·la en catalán-Mallorquín) es un drama litúrgico de melodía gregoriana que se interpreta de forma tradicional en la Misa de Gallo en las iglesias de Mallorca (entre las que destacan las interpretadas en el Monasterio de Lluc y en la Catedral de Palma) y en Alguer, pueblo de Cerdeña.
Precisamente, Mallorca y Alguer son los dos únicos lugares en los que el canto constituye una tradición que se prolonga desde la Baja Edad Media hasta nuestros días, habiendo quedando finalmente inmune de la prohibición acaecida en el Concilio de Trento, 1545 - 1563, y a cualesquier otra vicisitud. Precisamente por ello, el día 16 de noviembre de 2010 fue declarado por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.1 Previamente hubo sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Consejo Insular de Mallorca el 13 de diciembre de 2004.2
La Sibila es una profetisa del fin del mundo de la mitología cláisca que se introdujo y adaptó al cristianismo gracias a la analogía que puede establecerse con el concpeto bíblico del juicio final.
El testimonio más antiguo de la Sibila cristianizada y cantada en monasterios (aún no popularizada) lo aporta un manuscrito en latín del Monasterio de San Marcial de Limoges,(Francia), en pleno Imperio Carolingio. En España el documento más antiguo que se conserva es un manuscrito visigodo de la Mezquita-catedral de Córdoba del año 960, perteneciente a la liturgia mozárabe. Del s. XI data también el manuscrito de Ripoll redactado en latín, en el ámbito cultura litúrgica hispánica, siendo en poblaciones de la actual Cataluña, en donde en buena medida arraigaría.
El Canto de la Sibila constituyó pues una tradición cultural cristiana que tenía como tema central el juicio final que se emitiría sobre buenos y malos, es decir, sobre los fieles al Rey y Juez Universal, cuya llegada era anunciada desde la fiesta de su nacimiento en la condición humana. Inicialmente no fue propio de la Nochebuena actual.
El primer paso en el proceso de popularización fue la incorporación del canto en latín en las catedrales, por sus presbíteros. Así fue sucediendo en territorios occidentales del sur de Europa que actualmente forman parte de España, Francia, Italia y Portugal, llegando a Mallorca con toda seguridad, como consecuencia, en la época de la Reconquista, de la Conquista de Mallorca en 1229 por y para la Corona de Aragón, regida por Jaime I de Aragón o rey En Jaume. La primera información de que se dispone del Canto de la Sibila en la catedral de Mallorca nos la proporciona la consueta de tempore, redactada también en latín entre 1360 y 1363.
Otros pasos en el camino de su popularización fueron la incorporación del canto en las Maitines de Navidad. En este sentido, a dicha consueta de tempore mallorquina se le incorporó un añadido o apéndice redactado en la segunda mitad del s. XV, en concreto entre 1463 y 1468, que amplía la dramatización del canto de la Sibila, que podía ser interpretado en latín por presbíteros o por un niño ataviado hermosamente como una doncella con una espada, quien podía cantarla en latín o en mallorquín antiguo (como ya denominaban los mallorquines de entonces a la lengua que se hablaba en Mallorca, modalidad del catalán), lo cual informa del último paso para la popularización definitiva del Canto de la Sibila en Europa, que no es otro que la progresiva utilización de las lenguas romances en su interpretación.
Así, una de las dos únicas versiones con música en las que se utiliza la lengua catalana antigua para el canto de la sibila, esto es, utilizando pentagrama, es la conservada Mallorca (el apéndice del cantoral del s. XV dedicado a la Purísma Concepción, en el Centro de Estudios Teológicos de Mallorca). No obstante, en Mallorca, no fue sino hasta el año 1511, cuando un clérigo de la Catedral de Palma, Monseñor Joan Font, redactó otra consueta, de la Sagristia, ya íntegramente en el mallorquín allí hablado. La otra versión más antigua con letra y música en lengua catalana se encuentra en un código del s. XVI custodiado en el el archivo de la Catedral de Barcelona.
Con el paso del tiempo, cabe suponer que fueron o bien un excesivo folclorismo o bien el no haber conseguido marcar esencias de expresión de fe en la comunidad creyente, los motivos de la desaparición del Canto en lo que hoy es Francia, Portugal, Italia, salvo en Alguer y en el resto de España (Castilla, Aragón, Galicia y Cataluña), tras la prohibición en el Concilio de Trento finalizado en 1563.